San Francisco.- Antes los virus de computadora solo atacaban su disco duro. Ahora atacan su dignidad. Hay programas maliciosos en sitios como Facebook y Twitter , que controlan las cuentas de la gente y envían mensajes a todos sus amigos y seguidores.

El resultado de todo esto es que la gente inadvertidamente le está diciendo a sus compañeros de trabajo o sus seres queridos como elevar su coeficiente intelectual o ganar dinero instantáneamente o les dicen que vean un nuevo video impactante en el que ellos actúan.

“Me pregunto qué pensará la gente de mí ahora”, dijo Matt Marquess, un empleado de una firma de relaciones públicas de San Francisco, cuya cuenta de Twitter fue “secuestrada” de forma temporal por un hacker, que la utilizó para enviar a sus amigos mensajes que ofrecían un voucher por 500 dólares para comprar en la tienda de lencería Victoria’s Secret. Dicho de otra forma, los delincuentes informáticos emplearon su perfil para realizar spam.

Marquess no sabía nada de esto hasta que un conocido del trabajo le preguntó por las publicaciones que estaba realizando su perfil. Confundido, se conectó con su cuenta y advirtió que había estado promoviendo lencería durante cinco días.

“Nadie me había dicho nada”, dijo. “Me pregunté cuánto tiempo habré estado mandando mensajes de Twitter sobre ropa interior”. La humillación es solo daño colateral. En la mayoría de los casos los perpetradores esperan obtener ingresos por referir gente a sitios de comercio online.

Los criminales están en las redes sociales ahora, porque allí tienen millones de víctimas potenciales con estrechos vínculos entre sí. De esta manera, estos usuarios pierden control de sus cuentas luego de aceptar un enlace web que les envía un amigo. En otros casos, los malos aparentemente salen en busca de cuentas con claves adivinables. Marquess reconoce que su clave de Twitter en ese momento era “abc123”.

Luego de descubrir que sus cuentas han sido controladas por otro, las víctimas comúnmente repudian públicamente el mensaje no autorizado, pidiendo disculpas por bombardear inadvertidamente a sus amigos. Estos mensajes transmiten una mezcla de culpa, y vergüenza. “Me han hackeado, estoy haciendo maniobras evasivas. Me disculpo, amigos”, escribió Rocky Barbanica, productor de Rackspace Hosting, una firma de almacenamiento online.

Barbanica envió eso el mes pasado luego de advertir que desde su cuenta habían partido 250 mensajes a seguidores de Twitter con un vínculo y la frase: “¿Está usted en esta foto?” Si entraban en dicha dirección web, sus cuentas de Twitter quedaban igualmente dominadas por el hacker.

“Lo tomé personalmente, cosa que no debí hacer, pero es el sentimiento natural. Es insultante”, dijo. Es una modalidad similar a la empleada por programas maliciosos anteriores, que se autoreenviaba a todas las direcciones de mail de un usuario.

Pero los antivirus o las firewall tenían más capacidad para detener esos mensajes. En las redes sociales, tales medidas ofrecen poca protección.

Enredarse con un virus en una red social es más doloroso e instantáneamente público. “Una vez que se reenvía a todos en tres segundos, la cosa no tiene vuelta atrás”, dijo Chet Wisniewski de Sophos, una firma de seguridad informática. “Cuando la gente recibía virus en sus computadoras, o cuando eran engañadas en sus hogares, por lo general eran los únicos en enterarse y se limpiaban. No se transmitía la mundo entero”.

Las redes sociales se han vuelto el blanco preferido de los creadores de tales programas por buenos motivos, dicen expertos en seguridad. La gente confía en los mensajes que recibe de los amigos y tienden a no pensar, digamos que es improbable que su primo de Ohio lo haya pescado con una webcam.

Sophos dice que el 21 por ciento de los usuarios de la red informan haber sido blanco de programas maliciosos en redes sociales. Por su parte, Kaspersky Labs, una firma de seguridad rusa, dice que algunos días, uno de cada 500 vínculos en Twitter apuntan a sitios malos que pueden infectar una computadora sin protección adecuada con virus tradicionales.

Kaspersky dice que muchos más vínculos son simplemente spam, llevando frecuentemente a sitios de encuentro que cobran para facilitar relaciones entre la gente.

Un gusano que se extendió por Facebook recientemente mostraba la foto de una mujer con poca ropa y ofrecía un vínculo para “ver más”. Adj Av, un desarrollador informático de Ashkelon, Isarel, se encontró con la imagen en la página de Facebook de un amigo que consideraba una fuente confiable de contenido gracioso en Internet.

Un par de clics después la imagen fue ligada al perfil de Av y enviada a 350 amigos. “Fue un error”, dijo. “Lo más embarazoso es que otra gente pudo haberse metido en problemas por lo que salió de mi página”. Otros reconocen haberse sentido más seriamente incomodados.

“Uno se siente como un idiota”, dijo Jodi Chapman, que el mes pasado ingresó a un enlace en un mensaje de Twitter sin dudar. Era de alguien que le sugería hacer un test de inteligencia.

Chapman, que vende con su marido obsequios respetuosos del medio ambiente, usa la cuenta de Twitter para comunicarse con miles de clientes. El ataque “me llenó de pánico”, dijo. “Me preocupé tanto haber enviado un mensaje no solicitado a toda esa gente, pidiendo que midiera su coeficiente intelectual”.

Los ataques a las redes sociales no perdonan a los expertos. Hace dos semanas, Lee Rainie, directo de Pew Internet and American Life Project, un grupo de investigaciones sin fines de lucro , accidentalmente envió mensajes a docenas de sus seguidores de Twitter con un vínculo y una frase: “Hola, ¿eres tu? LOL” (término de uso extendido en Internet, que significa Laughing Out Loud, “me rio en tu cara”). Dijo que algunos llegaron a ingresar en dicha dirección.

“Me preocupa que la gente pueda pensar que yo me expreso de esa forma” dijo Rainie. “Esta no es mi manera de comunicarme con el mundo”.

Por Brad Stone . The New York Times

© NYT Traducción de Gabriel Zadunaisky