La digitalización de la información posiciona al hombre frente a textos codificados de maneras transversales y variadas, con una semiótica que alterna la codificación del contenido y una “decodificación” que nos posiciona en un lugar donde es vital la aplicación de las competencias linguísticas de las nuevas tecnologías como competencias comunicativas.

Como educadora y comunicadora que estudio en la era anterior a este gran impacto tecnológico de las Tics, con lo cual tuve que aplicar mi inmigración digital a la capacitación para poder insertarme con mis hijas, con mis alumnos, con mis pares profesionales y amistades; pues con todos es mandarse mails para comunicarse algo o un sms para avisar que demora media hora más en la clase de tenis o un chateo con amigosas o una videollamada con mi hermano que vive en España …. las opciones son ilimitadas, como adultos como equilibramos el uso de Internet en general con los más pequeños. Al plantear “nuevos desafíos educativos, sin duda alguna”, es necesaria una reflexión respecto de las competencias linguísticas porque los niños deben comprender para la posterior producción del aprendizaje “apropiado” pero si el docente no se capacita para brindarle al alumno un complemento a la lectura y escritura … la tecnología, posiblemente se le dificulte el proceso comunicativo desde quien emite un mensaje hasta quien debe captarlo y el canal por donde es emitido.

” En todas las ficciones, cada vez que un hombre se enfrente con diversas alternativas, opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable TS’UI Pen opta simutáneamente por todas. Crea así, diversos porvenires, diversos tiempos que también proliferan y se bifurcan” Borges, J.L Ficciones, 1944


Dado el impacto de las nuevas tecnologías (muchas y variadas) se han generado debates en las prácticas que ellas insertan el proceso de enseñanza/aprendizaje, desde mi perspectiva es la “recinstrucción de un sistema educativo donde combinar las Tics y el papel que tiene una vida maravillosa cuando se le enseña al alumno que un libro es arte … cuando le acercamos como dice Borges (el maestro) las alternativas de manera motivadoras a descubrirlas y no como simple parte de una currícula a seguir. El rol docente ha cambiado ya no es jerarca de la tiza y pizarrón con un pequeño poder feudal dentro de su espacio, sino que es un docente que impartirá el conocimiento de un modo diferente, con un estilo atrapante para el alumno donde deberá desplegar las alas de la creatividad para poder captar la atención del educando e ir aprendiendo en ciertos aspectos con ellos.

Perez Tornero (2000) postula que. ” Las nuevas formas de mediación y de registro de la información cambian la conciencia del sujeto sobre el lenguaje que usa y creemos que esto les posibilita la construcción de conocimientos en torno a dichos objetos”. Entiendo con estas palabras y las anteriores que los hipertextos multimediales, la digitalización de la fotografías, grabación de audio con un móvil, la comunicación mediante sms, los mails … nos demuestran que la comunicación lineal se quiebra y se conectan enlaces entre palabras que conectan a otros sitios y de allí al infinito agilmente.

“La autoría de un texto es resignificada”