Picotea.com, un servicio de microblogging patrio, nació como nacen muchas ideas, por casualidad. José Luis Fernández, ingeniero informático de 33 años, decidió nadar a contracorriente en el albor de la crisis y se estableció por su cuenta hace dos años para fundar ExpanSoft, una empresa de soluciones informáticas centrada en pequeños comercios. “La idea era crear una aplicación web para pequeñas empresas”, comenta Fernández.

Una vez desarrollada la aplicación hacía falta venderla, y la pequeña empresa informática no podía permitirse un departamento comercial. Fernández tuvo una idea que derivaría en lo que hoy es Picotea.com. “Habíamos desarrollado un sistema de microblogging para que los comercios que usasen nuestra aplicación pudieran comunicarse entre sí sin tirar de teléfono”. Fernández colocó su aplicación en Internet, para que comerciantes y empresarios la probaran. No contaba con que gente ajena al comercio adoptaría este sistema para comunicarse entre sí, creando una pequeña comunidad.

Fernández y su equipo decidieron desarrollar su microblogging, y alumbrar lo que llaman el Twitter español. Picotea.com echó a andar en septiembre. Cuenta con unos 1.000 usuarios únicos diarios, muy lejos de los millones de Twitter, pero con un incremento mensual de unos 200 picoteadores. Algunos de ellos de relumbrón: la Moncloa y Buenafuente ya han caído en su red. Tener famosos en sus filas vende, eso lo tienen claro en Picotea.com, aunque en España se resisten más que en Estados Unidos. “Allí son más exhibicionistas”, opina Fernández.

En España redes como Twitter se ven más como herramienta que como divertimento. El 80% de los usuarios de nuestro país es profesional. Picotea.com, con una interfaz simpática y un procedimiento de registro que supone menos de un minuto, quiere potenciar las posibilidades de diversión. Una facilidad extrema para crear eventos y grupos donde la gente pueda hablar hasta hartarse, microentrevistas para conocer mejor a un personaje y los canales como soporte para los medios de comunicación en los que, por ejemplo, un usuario pueda ver un programa de televisión y al mismo tiempo comentar lo que sucede con otros picoteadores conforman la batería de ideas de Fernández y los suyos para que su twitter nacional sea un lugar donde pasar un buen rato.

“Cada entrada admite 160 caracteres, 20 más que ellos, como los SMS”, apunta Fernández. Conscientes de la abrumadora delantera que les lleva Twitter y la otra red social de referencia, Facebook, no quieren renunciar a la audiencia latinoamericana y han establecido un sistema de sincronización por el cual una entrada en Picotea aparece al mismo tiempo en esas dos páginas.

Fuente: El País

Imagen: Granada Empresarial