Si la mayoría de nuestros comportamientos son determinados por la sociedad en la que vivimos es posible que ahora mismo seamos partícipes de un “choque” de fuerzas ideológicas relacionadas con nuestra privacidad que se hacen evidentes con las extensas y largas críticas hacia Facebook o hacia las declaraciones hechas en algún momento por ** Eric Schmidt**, CEO de Google.

Se lo podría llamar la “generación transparente”. Un grupo social que nace y crece con ideas diferentes acerca de lo que la privacidad supuestamente es; que le parece totalmente normal el decir dónde está fisicamente, que publica todas sus fotos, que no le importa si desconocidos puedan verlas, que exponen en público su lista de amigos, gustos y hasta preferencias. Son personas que están siendo educadas bajo esos parámetros porque muchas de las herramientas que ellos usan lo permiten. Y, literalmente, no están interesados en que sea de otra forma.

Por otro lado tenemos los grupos sociales que todo esto ha sido un descubrimiento o que de una forma u otra se han tenido que adaptar a la exposición. «Me gusta estar en redes sociales pero no me gusta la forma en que Facebook ha manejado el tema de la privacidad». Lo que a Mark Zuckerberg (el CEO) le puede parecer la cosa más normal del mundo, a millones y millones de personas le parece “inapropiado”. Tanto que tuvieron que aceptar un erroreri (después de semanas de silencio absoluto con relación a este tema) y modificar la forma en que elegimos qué se puede ver y qué no.

Es curioso, uno de los argumentos más habituales cuando se trata el tema de la privacidad en redes sociales es: «No hagas en Facebook lo que nunca harías en la vida real» pero esa corta línea está plagada de tantas inconsistencias para alguien que puede ser considerado parte de la generación transparente que vale la pena analizarlo:

  • “Vida real”. El internet y las redes sociales para muchos es la vida real. No se tiene una separación mental o racional de lo que pasa en línea y lo que pasa fuera de internet.

  • Aún quienes tienen esa separación mental de una cosa u otra tendrán problemas en entender qué es lo grave de que us perfil (y mucho de sus datos) sean públicos. Es decir: la mayoría de las cosas publicadas están ahí porque eso también lo harían en u contexto “análogo”.

Es decir, una oración tan poco aplicable que termina siendo descartada; y aquí otro ejemplo de las diferencias radicales entre las geeneraciones que usaron redes sociales desde el día uno y quienes han tenido que “adaptarse” a la idea de exposición grande o pequeña en estos lugares.

Pero lo más curioso del tema es como la misma sociedad en la que se desenvuelve la generación transparente presiona hacia la mayor exposición posible: quienes no comparten, quienes no muestran supuesta transparencia, quienes no exponen su vida personal, se vuelven invisibles, dejan de figurar, dejan de existir.

Por el uso de las personas le están dando a Twitter también se está dando un cambio mental hacia los límites que una persona está dispuesta a llegar para exponerse públicamente; ya no se trata de simplemente contar constantemente qué estamos haciendo en nuestra vida cotidiana, también se trata de acostumbrarnos a estar todo el tiempo informados de lo que el resto de personas hacen y si perdemos esa información presionar e influir para obtenerla de nuevo o movernos de forma casi inconciente hacia otro círculo social donde se comparte todo lo que se hace en el día; algo así como un efecto de “ciudad pequeña” donde todos estamos enterados de lo que le pasa a los demás.

Entonces, dentro de estos círculos de exposición, quien más sobresale es quien más comparte, no necesariamente “el más ruidoso”, pero sí quienes hablan alto y comparten cosas interesantes para el resto.

El choque ideológico se produce con las personas que no están dispuestas a jugar este juego o que no les parece interesante, o que les parece irrelevante o que simplemente no lo entienden. La solución, como siempre, es encontrar y usar las herramientas que te permitan un nivel de personalización suficiente para dejar a todos contentos. Lo curioso es, que esas herramientas están siendo diseñadas, en su gran mayoría, por personas que son parte de esta generación transparente.

¿Qué tanto están dispuestos a exponer a cambio de recibir más atención?

Escrito por Eduardo Arcos

Fuente e imagen. Cooking ideas