La comprensión de textos y la organización de los tiempos de estudio figuran entre las dificultades más comunes que presentan los jóvenes que ingresan a la universidad. Especialistas consultados por  La Capital señalan que para evitar fracasos académicos es necesario trabajar fuerte en estos aspectos, tanto en el fin del secundario como al inicio del nivel superior.

En tiempos donde muchos adolescentes transitan con nerviosismo la etapa de elegir una carrera universitaria, varios alertas se encienden para advertir sobre ciertas deficiencias académicas con las que iniciarán sus estudios superiores.

“Uno de los problemas más graves que tienen quienes empiezan la universidad es el de las técnicas de estudio, porque si bien saben subrayar, resumir y hacer cuadros sinópticos de un apunte, cuando llega el momento de relacionar los conceptos aparecen los problemas”, cuenta Adriana Daffunchio, secretaria de extensión de la Facultad de Económicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), y responsable desde 2001 de un programa de tutorías para los ingresantes.

Un reciente estudio realizado sobre los alumnos que participan de estas tutorías dio cuenta de esta problemática. “Cuando la respuesta a la consigna se ubica dentro del texto es muy alto el porcentaje de alumnos que la resuelve correctamente. En las actividades que deben argumentar, fundamentar e intervenir con una versión propia no se llega al 50 por ciento de los que resuelven correctamente. En tanto que el nivel más bajo se da al momento de relacionar”, destaca el informe.

Para Daffunchio, en las técnicas de estudio “está la gran falla que tienen los que entran a la universidad, seguida por la comprensión lectora”. La docente de Económicas señala además a la organización del tiempo para estudiar o preparar un examen como otra de las variables sobre las que es necesario apuntalar a los nuevos alumnos. “Muchos no tienen tampoco el hábito de estudio acorde a la universidad, donde a veces tienen que preparar varias materias, y pretenden hacerlo en dos días”, advierte.

Coincidente con esta visión se muestra la psicóloga Marilina Moreschini, una de las coordinadoras del programa “Rendir sin miedo”, un proyecto que apunta a brindar una ayuda para “superar la ansiedad ante los exámenes” de los universitarios. Es que sostiene que los chicos “vienen acostumbrados a estudiar un apunte y pasan a la exigencia de leer libros enteros, y pretenden hacerlo todo en un día”.

Cuestión de actitud

Pero no todo se agota en cuestiones académicas, como los hábitos y técnicas de estudio, ya que las dificultades de muchos ingresantes también se dan en el plano emocional. Así lo entiende Moreschini, que afirma que el alumno sale de una escuela secundaria sin preparación frente a los exámenes orales y con muchos miedos frente al mundo que implica el nivel superior de la enseñanza. “Por eso recomendamos que además de tener los conocimientos que requiere el programa de la materia para rendir, se muestren con una actitud distinta, con un pensamiento positivo”, sostiene la profesional.

Para lograr eso, propone reforzar desde el secundario “la autoestima y la actitud de los chicos que van a entrar a la universidad, porque ese aspecto emocional también les va a ayudar a evitar futuras frustraciones”.

Fuente: La Capital

Imagen: Educa Madrid